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Acerca de José Baig

Soy papá, soy periodista. Corro, cocino y blogueo.

¡Sorpresa! El menú infantil tiene más calorías de lo recomendable

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Nuggets de pollo - adoproduccionesUna vez trabajé en una institución llena de expertos. Mi trabajo y el de mi equipo era contarle al mundo sobre los hallazgos que, gracias a sus investigaciones, hacen esos expertos.

Cuando las conclusiones de algunos de esos estudios eran evidentes, mi jefe de la época decía: “acá a veces elevamos a ciencia el sentido común”.

Recordé la frase cuando leí el comunicado de prensa de la Corporación Rand (en inglés), una organización que hace investigaciones “para hacer del mundo un lugar más próspero y seguro”, según mi traducción libre de su misión.

Los expertos estudiaron las cartas de las 200 cadenas de restaurantes más famosas de Estados Unidos y llegaron a la conclusión (redobles de tambor, música de suspenso) de que el Menú Infantil ofrece muchas más calorías de lo recomendable.

Pues sí, la comida “para niños” que ofrecen los restaurantes es casi siempre frita (pollo y papitas, por ejemplo), con mucha grasa saturada (mc and cheese) o con montones de azúcar (10 grs por un cartón pequeño de leche achocolatada. “Fat free”, eso sí).

No voy a hablar de la sal y conservantes artificiales que suelen tener esas comidas para no hacer demasiado científico el asunto, pero queda claro que lo único que tiene de infantil ese menú son los dibujitos con los que lo decoran.

¿Qué hacemos nosotros?

Tenemos una norma: no pedimos menú infantil en los restaurantes. De la carta de adultos elegimos un plato para que lo compartan los niños.

Si perdemos la batalla (es decir, si las protestas de nuestros hijos por pedir del menú infantil amenaza con convertirse en el inicio de la tercera guerra mundial), sustituimos las papitas por fruta, pedimos la hamburguesa sin queso, y para beber agua o leche entera, en vez de gaseosa o chocolate.

La epidemia mundial de obesidad infantil es un problema que tienen que resolver los gobiernos y las empresas que nos dan de comer, pero mientras tanto, los padres tenemos que hacer lo que podamos por la salud de nuestros hijos cada vez que nos sentamos a la mesa.