Unas galletas de mantequilla ¡increíbles!

Publicada originalmente en la sección «Comer» de La Vanguardia

Estas galletas las hicimos con mi hijo menor para que las compartiera con sus compañeros cuando se fue de colonias. Optamos por una receta con pocos ingredientes y fácil de preparar, pero que les gustara a todos.

Cuando regresó de colonias, bronceado, medio afónico y feliz, le pregunté a la maestra que qué tal había ido con las galletas.

“¡Riquísimas!”, dijo. Sonreí con satisfacción. “A todos los profes les encantaron”.

Sostuve la sonrisa, pero me quedé con la sospecha de que las galletas no llegaron a los compañeritos de mi hijo.

Lo cierto es que, de verdad, son deliciosas y se derriten en la boca. Y con un coste aproximado de apenas 0,50€ por cada seis galletas, vas a querer que tu hijo se vaya de colonias una vez al mes. 

Ingredientes (para 60 galletas)

250 grs (2 tazas) de harina de trigo

225 grs (1 taza) de mantequilla a temperatura ambiente (blanda)

130 grs de azúcar blanco

55 grs de azúcar moreno (para hacer el borde de las galletas)

1 yema

1/2 cucharadita de levadura química (polvo de hornear)

1/4 de cucharadita de sal

Paso a paso

En un bol, bate a mano o con batidora eléctrica el azúcar blanco y la mantequilla, hasta que la mezcla quede blanca y esponjosa. Incorpora la yema y bate hasta lograr una mezcla uniforme.

En otro bol, mezcla la harina, el polvo de hornear y la sal.

Une todos los ingredientes y trabaja hasta que tengas una masa uniforme.

Envuélvela en papel film y llévala a la nevera durante 30 min.

Transcurrido ese tiempo, saca la masa de la nevera y divídela en cuatro partes más o menos iguales.

Trabaja cada una de esas cuatro partes hasta convertirla en un cilindro de unos 5 cm de diámetro.

Coloca el azúcar moreno en una fuente o bandeja y haz rodar cada cilindro sobre el azúcar hasta que queden totalmente cubiertos.

Envuelve nuevamente en papel film y lleva a la nevera otros 30 min.

Mientras tanto, precalienta el horno a 180C.

Transcurridos los 30 min., saca los cilindros de la nevera y córtalos en rueditas de 1 cm de espesor, aproximadamente.

Cubre una fuente de horno con papel parafinado y coloca las galletas, dejando suficiente separación entre ellas para que no se peguen.

Hornea entre 15 y 18 minutos, o hasta que tus galletas se vean doradas y deliciosas.

Mientras horneas, conserva los cilindros restantes en la nevera.

Saca del horno, deja enfriar durante 5-10 min., sírvete un vaso de leche y prepárate a disfrutar.

Duran hasta dos semanas en un contenedor de plástico o vidrio cerrado herméticamente. O al menos, eso dicen. Estas galletas nunca han sobrevivido tanto tiempo. Al menos no en nuestra casa. 

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